miércoles, 26 de enero de 2011

ANÁLISIS: Centésimas de triunfo

La aplicación del I+D, de la Investigación y el Desarrollo, a la cotidianidad de nuestras vidas es cada vez más habitual. Aunque el usuario final no lo aprecie o no sea consciente de ello. En este aspecto el deporte no queda atrás y en esta ocasión el piragüismo tampoco. CFRC o Composite Reforzado con Fibras de Carbono es el material clave que Víctor López, ingeniero de la Universidad de Valladolid propone para la construcción de nuevas palas en el deporte de la piragua. El composite es una mezcla entre resina epoxi –endurecedora- y fibra de carbono al que se le añaden unos aditivos que buscan mejorar la resistencia interlaminar de las palas. El CFRC es un material ya empleado en la aeronáutica, en la construcción de aviones. Al composite hay que sumar en este proyecto de innovación otro ingrediente denominado prepeg. Éste último tiene “la ventaja de poder orientar las fibras en la dirección que va a soportar más esfuerzos. En el caso de la pala de piragüismo tiene unos parámetros longitudinales mucho mayores que los transversales, de forma que si conseguimos orientar las fibras a estos parámetros, la pala soportará mejor todos los esfuerzos que se hagan en esta dirección y estará optimizada”, contaba López al Servicio de Información y Noticias Científicas.

No sólo se trata de una mera cuestión de innovación, sino de aplicar el rigor tecnológico a un ámbito deportivo como el piragüismo de tal forma que “con unos cálculos precisos podemos conseguir que la pala pese menos, si es que queremos que pese menos, o que gastemos menos material caro si es que queremos eso. Se trata de jugar. La cuestión es que el material va a estar optimizado y eso probablemente redunde en un incremento de las marcas deportivas de aquel palista que utilice nuestros productos”, avanza el ingeniero vallisoletano a la web de Radio Televisión de Castilla y León y a la agencia de noticias Europa Press. El proyecto, instigado en el Departamento de Ingeniería de Polímeros de la Universidad de Bayreuth (Alemania), en el que López desarrollaba su proyecto fin de carrera fue premiado con el galardón al Desarrollo e Innovación de la Universidad de Valladolid en la categoría de Ingeniería Industrial e Ingeniería Química, en el año 2009. Ahora este ingeniero vallisoletano cuenta con la ayuda de su hermano, también ingeniero pero en la rama industrial, para desarrollar un plan de empresa con el que obtener beneficios de la iniciativa, de la innovación, de la tecnología y del esfuerzo.


El piragüismo se incorporó como deporte olímpico en los Juegos de Berlín de 1936. Una fecha que marca la incorporación de manos de los austriacos de nuevos materiales a la piragua en la sempiterna búsqueda por mejorar la resistencia al agua y la volatilidad de las embarcaciones. Se trataba de los kayaks construidos de “corteza”, con las superficies lisas y el acabado uniforme, lo cual facilitaba el avance de la embarcación.

En la actualidad, los cinco metros y veinte centímetros de longitud máxima –según la Real Federación Española de Piragüismo- del K-1 o del C-1, y sus doce y dieciséis kilogramos mínimo de peso respectivamente, suelen estar conformados por carbono y kevlar. No obstante, la federación permite cualquier material para su construcción siempre que las embarcaciones en sus respectivas modalidades se ajusten al peso y longitud requeridos. A estos materiales se suman por ejemplo el polietileno rotomoldeado. El más fácil de producir y el más económico. Ofrece además diversas densidades en función de la rigidez y la dureza que pretendan conseguirse. El PVC, se emplea para los kayaks inflables. La fibra de vidrio, es un material recomendable para aguas tranquilas por dotar a la piragua de ligeraza, rigidez y resistencia a la abrasión pero con limitaciones en cuanto a su resistencia al impacto. Como puede observarse la diversidad de materiales es amplia. El uso de uno u otro puede llegar a delimitar esas centésimas que se necesitan para ganar, para ser el primero, para obtener el triunfo.


Publicado por: María del Rocío Alonso Rodríguez




jueves, 20 de enero de 2011

La foto de la semana


El pasado domingo se celebró en el río Guadalquivir, a su paso por Sevilla, la séptima edición de la Regata Interclubes de piragüismo. El vencedor de las jornadas fue el Club Náutico de Sevilla que se impuso a sus vecinos del Círculo de Labradores y Mercantil con 14 medallas de oro, 12 de plata y 13 de bronce. 

Esta competición se ha convertido ya en un clásico que inaugura el año nuevo y reivindica a los actuales dominadores del panorama regional de piragüismo, el Náutico de Sevilla, frente a las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento de La Cartuja.

Publicado por: Sonia Aguilera

martes, 18 de enero de 2011

OPINIÓN: Vicisitudes del éxito

"Amortizamos a la gente antes de tiempo como fracasados. Sentimos demasiado respecto por los que tienen éxito y demasiado poco por los que no"
Malcolm Gladwell: Fueras de Serie. Por qué unas personas tienen éxito y otras no 
Tener éxito o ser exitoso forma parte del epicentro de los objetivos deportivos. El éxito no  supone únicamente la consecución de unos objetivos o la obtención de los resultados esperados, sino el reconocimiento y el aplauso público de quienes contemplan. Y es que, en las esferas deportivas al igual que en otros ámbitos de la vida, éxito es sinónimo de respeto. La cita de Malcolm Gladwell que introduce este artículo, resulta ilustrativa y da buena cuenta de ello. 

Ser un fuera de serie en el atletismo, el waterpolo o el piragüismo tiene mucha menos repercusión y su valor se cotiza a la baja en la bolsa mediática. No se trata sólo de una cuestión de éxito, sino también de visibilidad. Los medios contribuyen a la formación de imágenes de éxito estereotipado. Que un deportista de disciplinas minoritarias se prepare durante un número de años determinado para grandes competiciones es ya de por sí un motivo de éxito, pues la falta de patrocinadores, becas, financiación o infraestructuras convierten esa preparación en una odisea. 

Cuando tras un gran campeonato, el atleta de turno no obtiene los resultados necesarios, no se apuesta por ir más allá del resultado, por valorar desde la esfera social, desde la opinión pública, el por qué y el cómo. La sociedad es resultadista y relativiza el éxito o el fracaso dependiendo de quién se trate. En el deporte, a lo mejor, el hecho puntual de llegar a las grandes competiciones ya debería formar parte del triunfo de estos "deportistas invisibles". 

Publicado por: María del Rocío Alonso Rodríguez

sábado, 15 de enero de 2011

El conjunto verdiblanco domina en la 45º Regata Sevilla- Betis

El pasado domingo se celebró un clásico de las competiciones del Guadalquivir, el enfrentamiento entre los dos equipos más representativos de la capital andaluza. El dominio de los béticos en las categorías senior, veteranos y junior acabó con la mala racha que arrastraba en las últimas ediciones. En esta ocasión, después de los últimos años, la embarcación bética contaba con el respaldo del club.

En la categoría absoluta, con un recorrido de 6000 metros, el conjunto verdiblanco se adelantó desde los primeros metros, consiguiendo la ventaja que les serviría para proclamarse campeones. Por su parte, la embarcación del Sevilla sólo logró imponerse en la categoría femenina. A pesar de ello, el palmarés sigue siendo favorable para los sevillistas con treinta triunfos frente a los quince del conjunto  bético.

La prueba, organizada por la Federación Andaluza de Piragüismo, concluyó en el Centro de Alto Rendimiento La Cartuja, donde los participantes pudieron celebrar sus triunfos.

Publicado por: Guadalupe Segador

viernes, 14 de enero de 2011

ENTREVISTA: Un día con un aficionado a la piragua

Hay ciertos días a la semana en los que da mucha pereza levantarse temprano, sobre todo esos en los que no hay que ir a la facultad, ni hay que trabajar, es decir, los fines de semana. Pero hoy es un día especial, a pesar de que es sábado y de que el reloj marca las siete de la mañana, hoy no se remolonea en la cama, ni existe el frío.

Una hora en coche desde Sevilla es lo que se tarda en llegar a Huelva, en concreto al Centro de Visitantes del Paraje Natural 'Marismas del Odiel', allí ya se encuentra Raúl Fernández, un gran amante de la naturaleza y de todo lo que tenga que ver con ella. Él será el guía en esta mañana de sábado. El día elegido es estupendo, el sol comienza a surgir tímidamente y sus rayos se desperezan, aunque no calientan lo suficiente, por lo que el frío comienza a calarse en los huesos. A pesar del frescor mañanero, Raúl ya está de manga corta y con una sonrisa en la cara explica el recorrido trazado hasta la meta imaginaria, “iremos desde Huelva hasta Punta Umbría, saldremos desde las Marismas del Odiel, que vemos aquí al lado, y llegaremos hasta el puerto de Punta Umbría”. Un largo recorrido que para un aficionado a la piragua es un paseo, pero no muy apto para los que la vayan a coger por primera vez. Pero con gran tranquilidad Raúl explica que “son aproximadamente unos 13 kilómetros”.


Las piraguas están listas para el recorrido, las dos se encuentran encalladas al lado de una dársena a la orilla de las marismas, “mi piragua es un kayak autovaciable que tengo desde hace cinco años”, la otra es muy parecida y ha sido prestada para la ocasión.

La ruta elegida es espectacular, después de unos minutos de haber comenzado a remar, ya se pueden disfrutar de auténticos paisajes que dejan con la boca abierta, “el recorrido transcurre por los últimos kilómetros del río Odiel. En este tramo el río se convierte en una zona de marisma con un alto valor ornitológico. Lo más interesante y atractivo de la ruta es poder disfrutar de gran cantidad de limícolas en las orillas, sobre todo si la marea está baja, ya que ésta se alimenta aquí. Además, con suerte puede que nos sobrevuelen flamencos e incluso espátulas, ya que las marismas son su criadero, y otras especies de aves”. Y es que Raúl además de ser un apasionado de la piragua también es un amante de las aves, y por ello disfruta tanto de estas salidas a la naturaleza, “para mí es un gran placer poder disfrutar de mis dos grandes aficiones, las aves y la piragua”.

Después de varios kilómetros remando es necesario un descanso, más por la carabina que por el propio Raúl que tiene aguante para rato, aunque la marcha se retoma rápidamente. Las vistas han cambiado, “este es uno de los sitios que más me gusta, cuando la marea está alta me acerco a la orilla y entro en los caños, es increíble la sensación de remar por un sitio estrecho y cerca de la vegetación”, pero esa sensación hoy es inapreciable ya que la marea no acompaña y se encuentra baja.

El deporte de la piragua tiene que gustarle mucho a una persona, ya que a pesar de que es muy gratificante por el propio trabajo físico y por el paisaje que se puede disfrutar, también es sacrificado y requiere mucha energía. Es una actividad que alguien te tiene que inculcar, “siempre me ha gustado mucho hacer deportes en la naturaleza, pero la verdad es que un buen amigo me enganchó a esta sana afición”, y sin duda, es mejor hacerlo en grupo, “suelo salir con amigos, ya que tengo varios compañeros que comparten mi afición, y algunas veces también cojo la piragua con mi pareja”. Pero lo que de verdad engancha de un deporte como éste, son las sensaciones que se pueden experimentar, “cuando practico piragua siempre me siento muy tranquilo y relajado, independientemente de que ese día haya realizado mucho esfuerzo y descargado mucha adrenalina o que simplemente haya salido a contemplar el paisaje”.

El puerto de Punta Umbría ya se divisa en el fondo, son las dos de la tarde, la meta está cerca pero el agotamiento después de una larga mañana es enorme. Lo que sí queda bien claro de un día con un aficionado a la piragua es que no hace falta seguir los resultados deportivos, simplemente hay que coger un kayak y lanzarse a la aventura, “la verdad es que me gusta mucho practicar deporte, aunque mi afición es un poco particular, ya que sólo me gusta practicarlo, no me suelo interesar por las competiciones de ningún deporte porque no me resulta tan atractivo verlo”.

Raúl saca del agua su kayak y lo ata bien a la baca de su coche sin saber exactamente cuando volverá a montarse en ella, sin duda más por falta de tiempo que por ganas, “la verdad es que últimamente me cuesta mucho sacar tiempo para practicarlo. Ahora suelo usarla una vez al mes o incluso menos, suelo cogerla más en verano que en invierno. Quizá el buen tiempo incita a hacer deportes náuticos”, y se ríe, aunque con el pesar de no poder disfrutar más a menudo de su deporte favorito.

Agradecimientos a Raúl Fernández
Publicado por: Sonia Aguilera